El beso de Gustave Klimt: aproximación a la técnica y materiales.

Nos encontramos ante una obra realizada en el siglo XX (1907 - 1908). Gustave Klimt pertenece al movimiento modernista secesionista vienés, un grupo de pintores que renuevan la visión de la pintura.
Este cuadro está realizado con la técnica del óleo sobre lienzo. En el fondo se han aplicado láminas de oro.

El lienzo probablemente no haya sido realizado de manera artesanal, el pintor ha tenido, gracias a los progresos de la revolución industrial, la opción de ejecutar su pintura sobre lienzo de lino, de algodón o con algún material sintético. Actualmente los soportes ya vienen preparados para ejecutar la pintura directamente, por lo que el autor no debe preocuparse por la elaboración del aparejo. Sí es posible, no obstante, que sobre el lienzo en blanco, aplique una capa de color o imprimación que añada efectos lumínicos a las pinceladas posteriores. 

En este caso Klimt ha hecho uso de panes de oro para el fondo dorado. Antiguamente, la aplicación de estos panes se realizaba sobre una capa de bol de armenia que requería una delicada y trabajosa aplicación antes de poder ajustar las láminas de oro. Actualmente existen en el mercado materiales que permiten la correcta fijación de los panes sin tan laborioso trabajo. 

La técnica al óleo permite al autor, jugar con diferentes tonalidades a través del uso de veladuras. Además la textura pastosa del óleo no diluido permite realizar pinceladas más o menos cargadas y así contribuir a efectos visuales rugosos. Por ejemplo, el fondo está ejecutado (aparte de por el uso de pan de oro que se pueden apreciar en las marcas rectangulares) por la aplicación de puntos muy finos con el pincel cargado.

El autor se apoya en el uso de la línea, tanto para ejecutar los contornos y detalles de rostros, como para efectuar detalles en los mantos, usando la línea curva en el manto de la mujer y los dibujos geométricos para el manto del hombre, con una función posiblemente simbólica. 

Es una composición simple, línea vertical formada por el hombre y la mujer en su tierno beso, y la línea inclinada que forma el manto a su izquierda y que los rodea. 
La paleta del autor es cálida, amarillos, dorados, rojos pero juega con el contraste de colores fríos del precipicio floreado en el que se encuentran las figuras. Esta contraposición de colores fríos y cálidos, hace que la figura central salte hacia el espectador, a pesar de la poca perspectiva de las figuras, que es mayormente lineal y en la que se ve un esbozo de escorzo en la cabeza del hombre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Grisallas: acercándonos a la técnica del óleo y la tabla.

Primera dovela